¿Sabes?
aunque estuviera
a punto
de caer al vacío
nunca, 
jamás,
descuartizaría
mi orgullo
para pedir ayuda.

A menos,
que ese mensaje
de SOS
fueras a leerlo tú.

Contigo,
vivo desnuda,
a veces, -las más-
no llevo siquiera ropa,
por eso
no existe
ni el miedo,
ni todos esos 
sustantivos
carentes 
de sentido.

Hay algo más;
entre siete mil millones
de personas,
eres el único ser humano
que puede transformar
en cualquier cosa
mi día más malo.

Nunca me ha gustado
levantar la mano
a modo reclamo,
como diciendo:
eh, estoy aquí
sálvame.

No.
No me gusta.

Otra cosa es
que mientras pataleo,
te acerques,
me sonrías y me salves.

Joder,
eso siempre se agradece,
a quién le amarga un dulce.

Aunque,
voy a reconocerlo;

Por ti
descuartizaría mi orgullo
quemaría mis miedos,
iría a buscarte 
donde sea
con lo puesto.

¿Para qué coño
quiero conservar
tanto oxígeno,
si no tengo
en quién bucear?

¿De qué me sirve
acumular vida,
si nadie me la quitará
poco a poco
cada noche
aunque lo pida?

Saldaré las cuentas 
diciendo,
que si no quieres 
más excusas,
lo hago porque 
te quiero.



Leave a Reply

Celia Munera Pérez ©. Con la tecnología de Blogger.