Hace mucho.. mucho que ya no sé de ti.. esto no lo leerás, estoy convencida. Tengo asumido lo que fue y lo que no pudo haber sido. Me prometí a mi misma que no te escribiría nunca más, pero es necesaria una última vez para zanjar asuntos. Palabras que no voy a decirte porque creo que no mereces saber qué pienso. Hace días una conversación me hizo darme cuenta de todo; de cómo eres y de cómo has sido siempre.

NO sé cómo pude creerte alguna vez. 

No sé cómo pude estar convencida de que eras buena persona. 
No sé cómo perdí más de un segundo de mi tiempo en ti.

Debiste pasarlo bien, mola que te coman la oreja y te hagan feliz gratis. Sin nada a cambio. Ni siquiera una sonrisa hipotecaste por mi. Aún así fui tan imbécil que me dio pena al principio del fin. Incluso intenté mantener una amistad relativamente cordial para no perder el buen rollo. Pero que absolutamente gilipollas fui. Todavía creía que todo el mundo era bueno.. era inocente. Tiempo después me dijiste que había cambiado, que ya no era una niña inocente, que me había vuelto una impaciente y bla bla. Tú me pegaste la bofetada que necesitaba para despertar. Supongo que todos la necesitamos. Te recuerdo que aún con tu edad, fui yo quien te la pegó a ti.

Siempre quise guardar un recuerdo bonito, por aquello del primer amor. Pero contigo no puedo. Porque tú no fuiste esa persona. Yo creía que lo eras, pero me di cuenta de que el egoísmo, la frustración y los celos, dominaban tu vida, incluso intentaron dominarme a mi misma. No me equivoco si te digo que nadie te va a querer como yo. Puede que más o menos. Pero igual, no. Diferente, quizá.

Me gustaría decirte que ojalá todo te vaya bien, pero sé que no tiene sentido. Obtendré una mala cara, como siempre, y un menosprecio hacia lo que considero mío. Mi círculo. Nunca he tenido por qué soportar tus desplantes, tus faltas de respeto hacia mi pareja, mi elección. ¿Acaso yo cuestioné tu relación?, ¿acaso te dije en algún momento qué debías hacer?...

Probablemente nunca eches de menos lo que pudo ser y no fue, y sinceramente, lo prefiero. No quiero estar en la memoria de alguien como tú. Solo yo me equivoco. Tus idas y venidas, tus huidas sin avisar, eso era lo correcto. Egoísta.

Imagino que lo que más te dolió fue que de repente, nadie te quisiera de la forma que yo lo hacía. De esa forma original y única, y sabes que es cierto. Quizá es eso lo que realmente te jode; haberme perdido.

No diré nada más. Desde este momento tú dejas de existir para mi y nunca lo hiciste. Existió otra persona que yo inventé.. pero tú.. tú no eres la persona a la que yo quise. 

Dejaré que Hasél te lo diga, ya que tal vez a él sí le escuches.






¿Eran bonitas mis poesías, no?



Leave a Reply

Celia Munera Pérez ©. Con la tecnología de Blogger.