Creo
que muchas canciones
conocen nuestra historia
nuestras noches;
o esa es la sensación
que me queda
cuando mueren
los últimos acordes.
Hablan de ciudades
vacías sin ti,
de cielos
con un tono gris,
de corduras perdidas;
de lágrimas
que decoran las despedidas.
Cuentan que las farolas
no iluminan,
y hay más armas
que balas perdidas.
Guitarras que no cantan,
lloran;
mitos que no caen,
se suicidan;
caricias que no curan
ni resucitan.
Eso dicen.
Que sin ti
no hay un nosotras,
ni un ojalá
ni un futuro
que merezca la pena esperar.
Así que creo
que lo mejor será que escriba,
y les cuente con poesía
que somos la excepción
que incluso yo
en otros tiempos
pensaba que no existía.
2 oct 2013
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Celia Munera Pérez ©. Con la tecnología de Blogger.