Ella solo vivía de palabras. Yo solo vivía de ti. De esa paz que me revolvía las entrañas pero me hacía sentirme afortunada. Afortunada sin tener un puto duro. Sin poder regalarte más que una sonrisa imperfecta; un poema.
Escribo porque ya no sé qué cara poner mientras lloro, qué hacer cuando la rabia me come por dentro y tu ausencia lo llena todo, dejándome con los puños cerrados y los ojos abiertos. Todo lo que tenía te lo di. Y todo lo que me faltaba, procuré crearlo para ti. Aún así no sé qué tipo de corazón es el mío que sigue funcionando sin demasiados motivos.
Escribo porque ya no sé qué cara poner mientras lloro, qué hacer cuando la rabia me come por dentro y tu ausencia lo llena todo, dejándome con los puños cerrados y los ojos abiertos. Todo lo que tenía te lo di. Y todo lo que me faltaba, procuré crearlo para ti. Aún así no sé qué tipo de corazón es el mío que sigue funcionando sin demasiados motivos.