Adiós
significa dañarse con otros puñales,
afilar otras espadas,
contraer los mismos músculos
por otras causas.
Adiós
quiere decir cerrar la puerta
no abrir aunque la aporreen y duela,
no acercarse siquiera a la mirilla,
no dejar entrar ni al recibidor.
Adiós
significa tropezar con otras piedras,
sufrir las mismas caídas
volver a llenarte las rodillas
y el corazón
de nuevas heridas.
Adiós
significa pintar otros paisajes,
afinar otros tonos;
darte un premio a cambio
de perderlo todo.
Adiós
a una herida
es
hola
a una cicatriz.
Ambas
dependen
de ti.