Una vez
peleé contra todo,
por ti.
Aparqué mis tristezas,
mis penas,
y demás porquerías
para ver si así
de una puta vez,
sonreías.
Dos veces,
me la jugué;
aposté a caballo perdedor
porque era el tuyo,
y no conseguí
nada.
Ni un
lo siento mucho.
Estuve a punto
de jugarme
la mano izquierda
por ti.
Sigo escribiendo.
Señal de que
no lo hice.
Y menos mal.
A pesar
de todas las patadas
me quedé
a una distancia
prudencial;
creí que podría
mantenerte en mi cuerda
sin que desequilibraras
lo demás.
Pero ya no.
Te recordaría
miles de
mierdas,
que ya no tienes
a tu alrededor,
y muchas de ellas
-por desgracia-
las barrí yo.
Te advertí
que según qué cosas
no se tocan
y menos tú.
Pero
una vez más
hiciste
lo que te vino
en gana.
No sé
si hablas
en serio
cuando dices,
que no volverás
a mirarme,
hablarme,
joderme,
nunca.
Pero de verdad,
si alguna vez
sentiste
un mínimo aprecio;
si alguna vez,
te salvé de algo,
si alguna vez,
te hice volar:
por favor,
déjame en paz.
Haz
lo que la pólvora,
explota
y desaparece,
a ser posible,
para siempre.
¶ Pólvora.
19 ago 2013
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Celia Munera Pérez ©. Con la tecnología de Blogger.
Polvora no, dinamita pura!! :3
El poema es pólvora en sí mismo. Me lo he leído como quien sigue la chispa de una mecha, y cuando casi llega a la dinamita, se apaga. Me deja una sensación de aliento contenido, de taquicardia. Me agrada, porque la línea del texto es como una cuerda que está tensa al comienzo y luego se va arqueando, suave.
Enhorabuena.