Una vez 
peleé contra todo,
por ti.

Aparqué mis tristezas,
mis penas,
y demás porquerías
para ver si así
de una puta vez,
sonreías.

Dos veces,
me la jugué;
aposté a caballo perdedor
porque era el tuyo,
y no conseguí 
nada.
Ni un
lo siento mucho.

Estuve a punto
de jugarme
la mano izquierda
por ti.

Sigo escribiendo.
Señal de que
no lo hice.
Y menos mal.

A pesar
de todas las patadas
me quedé 
a una distancia
prudencial;
creí que podría
mantenerte en mi cuerda
sin que desequilibraras
lo demás.

Pero ya no.

Te recordaría
miles de 
mierdas,
que ya no tienes 
a tu alrededor,
y muchas de ellas
-por desgracia-
las barrí yo.

Te advertí
que según qué cosas
no se tocan
y menos tú.

Pero 
una vez más
hiciste 
lo que te vino
en gana.

No sé
si hablas 
en serio
cuando dices,
que no volverás
a mirarme,
hablarme,
joderme,
nunca.

Pero de verdad,
si alguna vez
sentiste 
un mínimo aprecio;
si alguna vez,
te salvé de algo,
si alguna vez,
te hice volar:
por favor,
déjame en paz.

Haz 
lo que la pólvora,
explota
desaparece,
a ser posible,
para siempre.



2 Comments to “Pólvora.”

  1. Pru.D. says:

    Polvora no, dinamita pura!! :3

  2. Kari. says:

    El poema es pólvora en sí mismo. Me lo he leído como quien sigue la chispa de una mecha, y cuando casi llega a la dinamita, se apaga. Me deja una sensación de aliento contenido, de taquicardia. Me agrada, porque la línea del texto es como una cuerda que está tensa al comienzo y luego se va arqueando, suave.

    Enhorabuena.

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Celia Munera Pérez ©. Con la tecnología de Blogger.